miércoles, 4 de enero de 2012

¡LA CASCADA!

Hay una chica alojada en el mismo hotel donde estamos nosotros es Australiana y trabaja en una ONG que es llama “Salva a los niños” es muy simpática y es voluntaria. Hemos estado hablando con ella y nos dijo que los del trabajo le habían organizar un viaje por otras islas que están al lado de Taro así que podíamos juntarnos con ella.
Al día siguiente nos toco a la puerta y nos dijo que se iba a ver una cascada… ¡yeee! Es la primera que voy a ver y la primera vez que voy en un barco chico. La acompañamos y de camino a la barca nos encontramos a Scott (Voluntario de Nueva Zelanda) y a Jonathan y le contamos lo que íbamos hacer y nos dicen: Tener cuidado que a esta hora hay mas cocodrilos, ¡He! ¿Cocodrilos? Pues Stephen ya se lo estaba pensando y yo me cague un poco, pero pensé si vamos con gente de aquí no pasara nada, pero a Scott lo querían llevar con una canoa de madera y el dijo que ni pensarlo con motor o nada.
Pero nosotros íbamos con un barco de motor así aceptemos la propuesta nos fuimos con el barco a ver la cascada y algo mas….
De camino el motor no paraba de fallar así que de golpe estábamos en medio de un rio rodeados de arboles, cosas en los arboles raros que resulto ser nidos de hormigas ¿Hormigas en el agua? Y rocas debajo del agua, todo en silencio ya que nadie decía nada y el pobre chico tirando de la cuerda para arrancar el motor y cada vez que el motor empezaba a todos nos entraba una risa nerviosa, como bromeando pero tira tira….
Tengo que decir que los momentos que estábamos parados era súper chulo en silencio, parecía como la peli de Jurasico park o anaconda, porque no se oía nada pero en cualquier momento estabas esperando algún vicho que te pegara un susto, yo miraba y pensaba bueno si esto fuera una peli ¿Quien tiene que morir primero? ¿Quién se salva? Tú me lo dices, éramos yo, Stephen, la chica de Australia y tres hombres de aquí.
Por fin lleguemos a la cascada ¡Buaaa! Fantástica que yo me creía que solo la íbamos ha ver desde el barco, pero no se bajaron para subir a ella, yo volví a preguntar si habían cocodrilos y me dijeron que no que por aquí no, pero por donde habíamos venido y por donde nos tenias que ir para casa ¡Si! Mmmm…. Me baje, con cuidado que iba descalza pero ni aun así, me caí una vez iba andando hacia la cascada con Stephen ayudándome. Bebí agua de la cascada muy rica y refrescante, la corriente el agua era muy fuerte así que al bajar había que tener mucho cuidado o te tiraba hacia abajo fácilmente.
Al volver ya era de noche que te acojonaba un poco más porque no veías casi nada, pero vimos una cosa que nos tranquilizo, era un padre y un niño en una canoa remando hacia Taro, los dejemos hacia atrás y eso que iban deprisa pero no tanto que el motor que llevábamos, aunque nos fallara de vez en cuando.  Al verlos, era pues si ellos están aquí sin luz y con ese barco es que no habrá tanto cocodrilo.
Ya nos estábamos acercando a Taro y no habíamos visto ningún cocodrilo, pero vimos una nube con forma de cocodrilo que Stephen lo vio primero.

Pdo.: Mas tarde en Susuka expliquemos la historia y nos dijeron que el padre que vimos remando con su hijo, puede ser alguien que reza a los cocodrilos y por eso iba por allí tranquilamente.

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